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Qué cubre el seguro contra terceros: ejemplos para leer la póliza
El nombre del seguro contra terceros genera confusión: mucha gente cree que "contra terceros" significa "cualquier daño a otro", sin mirar los límites reales de la póliza.
La guía completa está en qué cubre el seguro contra terceros; acá vemos casos concretos para entender el alcance.
Ejemplo 1: chocás el auto de otra persona
Si manejás tu auto y chocás contra otro vehículo, causando daños materiales, la cobertura contra terceros responde por la reparación del auto ajeno, hasta el límite de responsabilidad civil fijado en tu póliza. Tu propio auto no queda cubierto por esta parte de la póliza: sus daños corren por tu cuenta, salvo que tengas una cobertura adicional.
Ejemplo 2: dañás un bien que no es un vehículo
La cobertura no se limita a otros autos. Si el vehículo asegurado daña una pared, un poste de luz o la mercadería de un local, ese daño también puede quedar cubierto como responsabilidad civil material, siempre dentro del límite contratado. Cada póliza detalla si hay sublímites distintos para este tipo de bienes.
Ejemplo 3: una lesión a un tercero
Muchas pólizas de contra terceros incluyen responsabilidad civil por daños corporales, con un sublímite propio, distinto del de daños materiales. Es importante revisar ambos límites por separado: un límite alto en daños materiales no implica un límite igual de alto en daños a personas.
Ejemplo 4: lo que queda afuera
El contra terceros no cubre, en general:
- Los daños del propio vehículo asegurado, cualquiera sea la causa.
- El robo total o parcial del vehículo asegurado.
- Situaciones excluidas expresamente, como uso comercial no declarado o conducción sin registro habilitante.
Cómo leer tu propia póliza
Buscá en las condiciones particulares el monto exacto del límite de responsabilidad civil por daños materiales y por daños corporales, y el listado completo de exclusiones. Si algún punto no queda claro, conviene preguntarlo antes de un siniestro y no durante uno.
Este portal no gestiona pólizas ni siniestros: para un caso concreto, la fuente que manda es tu propio contrato y el canal oficial de tu aseguradora.